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En los últimos años, la conciencia ecológica ha aumentado en casi todos los niveles de la población. Temas como la prevención del cambio climático o el ahorro de agua potable ya están instalados en la vida cotidiana de la mayoría de las familias. Esta nueva visión ecológica también alcanza a la alimentación. A continuación, analizamos a que nos referimos cuando hablamos de comida ecológica.

¿Qué son los alimentos ecológicos?

Los agricultores y ganaderos convencionales se preocupan por la obtención de productos agradables a la vista, "vendibles", sin analizar los ocasionales perjuicios que puedan traer al consumidor. Frente a esta postura, la alimentación ecológica o biológica es aquella obtenida sin el uso de fertilizantes, plaguicidas u hormonas de crecimiento. Además se vende de forma local, evitando así gastar energía en transporte. Los alimentos de producción ecológica deben estar certificados por un organismo independiente, que garantiza que su producción cumpla los requisitos establecidos por la normativa. He de añadir que la normativa es diferente en cada país, y la legislación española es menos exigente que las de otros países europeos, como por ejemplo Alemania.
Ventajas de consumir productos ecológicos

Las frutas y verduras convencionales suelen producirse de forma industrial, en monocultivos intensivos en los que se cultiva una única especie de forma sostenida en el tiempo. Esto ocasiona un enorme impacto sobre el suelo, que agota sus nutrientes en seguida, por lo que es necesario añadir gran cantidad de fertilizantes, para sacar rendimiento al cultivo. La fabricación de fertilizantes, además de ser una actividad muy contaminante, ocasiona un gran gasto de agua y energía, tanto por la producción como por el transporte. Por otro lado, estos monocultivos son muy atractivos para las plagas, lo que hace necesaria una utilización constante de pesticidas. Su fabricación implica el mismo impacto que la de los fertilizantes, y añade otro más: la acumulación en el suelo y el alimento de gran cantidad de sustancias químicas. Todas estas sustancias tienen un efecto negativo sobre la salud del consumidor, ya que incrementan la aparición de alergias, intolerancias y otras enfermedades en la población. A estas desventajas, hemos de añadir la globalización de la producción de alimentos, que implica que gran parte de los alimentos que consumimos hayan sido producidos a muchos kilómetros del lugar de su consumo. Esto implica, además de una inversión energética considerable para transportar esos alimentos, la explotación de los agricultores, a los que se paga un precio irrisorio para mantener la rentabilidad del proceso. 

Por otra parte, estos cultivos contribuyen en gran medida a la deforestación, ya que el agotamiento del suelo implica que se utilice terreno proveniente de selvas y bosques para continuar la producción agraria o ganadera. Frente a todas estas desventajas, la alimentación ecológica propone una alternativa más saludable y sostenible. Los productores ecológicos tratan de maximizar el aprovechamiento de recursos naturales, como abonos orgánicos y utilizan procedimientos tradicionales, como la rotación de cultivos, que disminuye la presión de las plagas y la necesidad de utilizar fertilizantes; esto se debe a que algunos cultivos aportan minerales al suelo de forma natural, y también a que las diferentes especies tienen distintos requerimientos, lo que facilita la recuperación del suelo. Además, al no utilizar agroquímicos, se evita la contaminación de los suelos.

Requisitos de la agricultura ecológica
  • Se deben utilizar tierras que hayan descansado al menos cinco años de la agricultura convencional, período que permite la eliminación de residuos químicos. Por ello, la certificación no se otorga hasta pasados cinco años de cultivar ese suelo sin utilizar químicos.
  • Las semillas deben separarse de forma adecuada para permitir el desarrollo de productos con la máxima absorción de sales minerales.
  • Realizar la siembra y cosecha de productos de estación, para que los cultivos sigan su ritmo natural.
  • No utilizar invernaderos.
  • Controlar las plagas a través de la rotación de cultivos, control biológico de plagas o productos orgánicos.
  • Utilizar abonos biológicos para la fertilización, como humus de lombriz, guano...

La ganadería ecológica

En cuanto a la ganadería biológica, trabaja con razas autóctonas del país y controladas desde su origen. Los animales se crían al aire libre y se alimentan de la leche materna hasta los ocho meses. Luego, continúan su alimentación con productos naturales como el maíz y la soja. No se utilizan piensos, aditivos ni estimulantes de ningún tipo para acelerar su crecimiento y engorde. El sacrificio de los animales se realiza de forma individualizada y el mínimo sufrimiento posible, para reducir las toxinas que se alojan en la carne cuando el animal se encuentra en situaciones de estrés.

La producción ecológica como negocio

Con consumidores cada vez más exigentes respecto a sus compras e interesados en la vida saludable, los productos ecológicos son cada vez más demandados. Por eso, la agricultura ecológica ha prosperado y se ha convertido en un negocio rentable. Muchas cooperativas trabajan en esta rama, promoviendo el cuidado del medio ambiente y el autoempleo. Sin embargo, aún estamos lejos de otros países en los que la producción ecológica lleva muchas años instalada en el mercado, y que pueden asignar a sus productos un precio más económico que haga el producto más atractivo para los usuarios, ya que en ocasiones el elevado precio disuade al consumidor de adquirir estos productos.

Los alimentos transgénicos son aquellos alimentos que se han conseguido a partir de una modificación genética. Su comercialización y su consumo están presentes en diversos países aunque lo cierto es que están envueltos de cierta polémica, analizamos ahora en qué consisten, qué beneficios tienen y como no, qué riesgos.

Este tipo de alimentos, los transgénicos, añaden a su composición algún ingrediente que procede de otro organismo y que permite que tengan genes de otra especie. Un avance tecnológico que para muchos supone una verdadera amenaza a la salud y además un aberración genética.


¿Qué son los transgénicos?

  • El nacimiento de los alimentos conocidos como transgénicos supone el que mediante técnicas de laboratorio se pueda conseguir modificar el ADN natural de algunos alimentos para conseguir así el crear otros que aunque parecen más completos, no son más sanos.
  • De este modo muchos alimentos que se cultivan, como por ejemplo el maiz, si se someten a este tipo de tratamientos, pueden hacer que se conviertan en más resistentes a las plagas o a los herbicidas.
  • En más de 20 países se trabaja con tecnicas que permiten el "modificar" el adn de alimentos que a la larga se consumen por lo que existen beneficios al respecto, pero también inconvenientes y no sólo relacionados con la salud de nuestro propio organismo sino que además también muchos ecologistas hablan de las consecuencias ambientales y ecológicas que tienen los alimentos transgénicos.
  • Es bastante difícil saber con seguridad que tipo de alimentos, de los que consumimos, tienen un orígen transgénico, aunque por ley se han de etiquetar aunque si queremos estar seguros os recomiendo la guía , "Guía roja y verde de alimentos transgénicos" que ha elaborado Greenpeace.

Los transgénicos en España:



  • Lo cierto es que en España también tenemos alimentos que son modificados geneticamente y de hecho en 2011 aumentó el porcentaje, siendo el maíz y la patata, los dos alimentos en los que está más presente esta técnica.
  • Aunque la ley europea obliga a identificar los productos que deriven de cosechas transgénicas, lo cual es un paso fundamental para poder elegir productos que no tengan este tipo de manipulación, cabe añadir que este tipo de alimentos también pueden entrar en nuestra alimentación a través de los piensos utilizados para ciertos animales.
  • Puede ser entonces que la carne, la leche o los huevos que consumimos provengan de animales alimentados con transgénicos puesto que la legislación vigente no obliga a etiquetar el producto final.
  • España, en la actualidad, es el país de Europa que tolera los transgénicos a gran escala, cuyos cultivos encontramos especialmente en Aragón y Cataluña, dónde prácticamente se divide el cultivo a partes iguales entre las dos comunidades por lo que son muchas las personas y asociaciones que se oponen a ello, aunque repito que este tipo de alimentos ha aumentado en los últimos años en nuestro mercado (tenemos ejemplos claros en el cultivo del maíz Mon 810) y sólo el año pasado se cultivaron cerca de las 98.000 hectáreas de maiz transgénico.
  • También Andalucía es un foco de cultivos transgénicos en España, por lo que desde hace varios años y ante la creciente problemática en os que están envueltos, se convocan diferentes organizaciones a través de la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos (PALT)y que organiza diversas jornadas informativas y de acción.



Beneficios de los alimentos transgénicos:


  • Es diícil o incorrecto decir que los alimentos trangénicos tienen beneficios claros, si bien al tratarse de una manipulación genética es evidente que tendrán consecuencias o efectos secundarios.
  • Sin embargo los que defienden esta manipulación y de hecho este tipo de alimentos, alegan que por ejemplo las semillas modificadas reducen significativamente el consumo de recursos, que necesitan menos agua, menos energía, menos trabajo y que esto hace que se produzca un aumento de la productividad y que con la situación actual de crisis que se vive, sobretodo en España, es del todo recomendable.
  • La manipulación genética y el "éxito" de que se consiga el modificar alimentos hace que muchos lo vean como un auténtico avance no sólo químico o biológico, sino también social y que se relaciona directamente con el hecho de evolucionar.

Inconvenientes de los alimentos transgénicos:
  • Al margen de lo que se consiga con este tipo de alimentos, es evidente (ya que se han publicado varios estudidos al respecto) que los alimentos transgénicos suponen un riesgo para la salud y además un riesgo para el medio ambiente.
  • Ecologistas, asociaciones de derechos del consumidor, algunos científicos y políticos ya han denunciado este tipo de alimentos ,además de pedir que siempre se etiqueten y regulen aquellos que han sido modificados o que cuentan con componentes de origen transgénico.
  • Desde la OMS, organización mundial de la salud, se ha llegado a la conclusión de que este tipo de alimentos no suponen un riesgo directo a nuestra salud, aunque advierten de que cada alimento tratado geneticamente debe analizarse por si existe amenaza para la salud.
  • De hecho muchas organizaciones denuncian que la ingesta de este tipo de alimentos ya ha demostrado , en ratas de laboratorio, que supone un riesgo para los órganos internos.
  • En cuanto al medio ambiente cabe mencionar que muchos grupos ecologistas, como Greenpeace han evaluado que este tipo de alimentos incrementan el uso de tóxicos en la agricultura, la pérdida de biodiversidad, los riesgos sanitarios no están evaluados, etc.

Hoy en dia se trabaja por nuestra medio ambiente y entre esto podemos considerar que parte de ello es cuidar a nuestros animales, eh aqui los ganados producen lácteos, de los cuales producen en cantidades pero también de una gran calidad.
Un ganadero trabaja los 365 días del año, esto es asi por que se involucra personalmente porque  para un ganadero un animal no es cualquier ser vivo, cada uno de ellos tiene nombre y tiene una vida que comparte contigo.


Las vacas son unos animales grandes y hermosos que pueden producir grandes cantidades de leche de calidad, pero para esto cumplen diferentes factores, como la debida alimentación de pastos verdes, su gran calidad se observa en la textura misma, el olor, el sabor y el color mismo.

Toda la leche producida en un lugar especifico, siempre es llevada a los hogares en su forma natural, pero también es comercializada por fabricantes de lácteos.